La zaga central

En un partido de rendimientos parejos y sin destacado claro, lo mejorcito del Lobo estuvo en sus centrales. Firmeza en el fondo y testazo de Guiffrey para el triunfo.

El Lobo sigue lejos de jugar bien, pero se reencontró con la victoria y ello deberá ser indudablemente una entrada en pista hacia el despegue. En cuanto a los rendimientos individuales, vale mencionar otro muy buen juego de Leo Morales. Guiffrey también tuvo una correcta labor, y además le dio ni más ni menos que el triunfo.

Ambos se mostraron sólidos, y muy firmes tanto de abajo como de arriba, vía por la que llegó el gol del triunfo con el salto y frentazo de Germán cuando el reloj marcaba transcurridos diez minutos de la complementaria.

Es sumamente loable la tarea de Morales en lo que va del torneo, jugando todo el campeonato en una correcta y pareja labor y siempre como primer marcador central, cuando su principal puesto es el de lateral derecho.

Algo similar corre para Guiffrey, hoy goleador de la tarde. Normalmente, el zaguero zurdo cumple y es de los futbolistas más parejos de un Gimnasia que todavía está lejos de mostrar un buen rendimiento.

En otro orden, el ahora capitán Brahian Alemán también tuvo una tarde rescatable, sobre todo en la complementaria haciéndose cargo del juego del equipo además de un enorme despliegue físico para colaborar en la faz defensiva.

Falta mucho. Pero que los centrales sean figuras no tiene por qué ser un mal síntoma, al contrario: quizás sea el camino que necesita tomar Gimnasia, sobre todo este Gimnasia. El de la solidez. El que debe construir de atrás para adelante y acentuando además como base en lo que tiene, porque es realmente poco y no le sobra absolutamente nada. Si lo asume y construye a partir de saberse un equipo limitado, podrá ser, por lo menos, un equipo para respetar. Ese es el desafío. Que siga la solidez.