«Gimnasia está ante una posibilidad histórica»

Llegó la hora de Mariano Messera en los lives de Triperomaníacos. En esta oportunidad repasando su cerrera, sus goles en clásicos, la era Griguol, su aprendizaje de Pekerman, el inolvidable tridente junto a Enría y Sava, su amistad con Troglio y sus charlas con Diego Armando Maradona. Conoce el otro lado de uno de los entrenadores de la reserva albiazul.

En una entrevista extensa, donde se repasó toda su carrera y, por supuesto, su actualidad como entrenador del selectivo. Mariano Messera habló con Triperomaníacos y dejó una charla imperdible donde recordó casi toda su vida en Gimnasia, los momentos más emotivos, como así también los más duros.

«Estoy ansioso por volver a Estancia Chica, es mucho tiempo el que llevamos encerrados. Pero tratamos de llevarlo de la mejor manera posible y cuidarnos». Comenzó hablando al respecto de su presente y como vive estos días de cuarentena junto a su familia. «Se extraña mucho porque creíamos que eran 15/20 días. Sobre la marcha nos tuvimos que adaptar el trabajo y en especial los chicos. Ellos tienen un entrenamiento programado para cada día por zoom».

Consultado sobre el modo de trabajo y la adaptación que han hecho con respecto a la parte tecnológica, nos contó: «Todas las semanas tenemos charlas con los jugadores junto a Leandro y Nacho. Les pasamos vídeos editados del último torneo y charlamos sobre eso. Por suerte cumplen todo a raja tabla porque son muy profesionales». Y claro está, habló del primero contrasto de Tomás Fernández: «Siempre nos da alegría ver a los chicos llegar a Primera. Es la satisfacción más grande para Leandro y para mí porque es nuestra función».

«Entendemos a la Reserva como una categoría especial porque siempre corres ese riesgo lindo de que te saquen a los mejores jugadores. Pero es lo que buscamos y que en lo posible no vuelvan porque eso quiere decir que están bien». Y concluyó: «Mas allá que a todos nos gusta ganar, lo que buscamos es que sea una categoría para dar el salto a Primera y demostrar todo lo que saben. Es una linda tarea la que nos toca».

Sus comienzos, la era del ídolo

En cada una de estas entrevistas profundas siempre se repasan las carreras de los ídolos entrevistados. Para recorrer la extensa trayectoria de Potrerito, lo ideal siempre es iniciar por el comienzo. Retraerse a 1997 y la era Griguol.

«Del día que debuté recuerdo todo. Fue la primera convocatoria que tuve y salí de titular. En la semana fui percibiendo que iba a jugar y después Valdecantos me comentó que Timoteo tenia muchas ganas de ponerme. Todas las horas previas las recuerdo muy bien, todo lo que sentía y me ponía a pensar. Después uno cuando entra a la cancha se olvida de todo pero fue muy lindo».

Al recordar aquellos días, sostiene: «Fue una época gloriosa con Griguol, Troglio, San Esteban, Pereyra, Sava, Alonso. Eramos muchos chicos salidos de inferiores que aparecíamos en un equipo que funcionaba». Y agregó: «Era un equipazo después tenías a Chirola, Cufré, Sosa, Larrosa por ejemplo. Timoteo tenía la virtud de traer pocos jugadores pero de calidad y después subir a muchos de las inferiores. Además lo primordial era el grupo humano y ser buena gente. La pasábamos muy bien y disfrutábamos por ejemplo Pedro viajaba dos horas y decía que venía a pasarla bien y disfrutar por el plantel que éramos».

Por supuesto, el tema educación es uno de los valores que más pregona Messera a sus dirigidos. Fruto de haber vivido la era Griguol en su esplendor. «Si no era por Griguol, no hubiera terminado el colegio. Fuimos unos privilegiados los que lo tuvimos porque fue el DT más completo que pude tener. En el 99′ ya era titular y me dijo que si no le traía el analítico no iba a la pretemporada». Y entre risas cuenta: «Así que tuve que ir al colegio, además el viejo ya sabía que materias debía por ende no podía mentirle. Me puse a estudiar con un amigo, recuerdo. Cuando salí del colegio estaba Pelusa Bedogni esperándome porque era el que nos acompañaba en eso. Por suerte aprobé y viajé con el plantel».

Tanto trabajo, dedicación y el prometedor inicio de lo que fue una carrera exitosa que a Messera lo terminó catapultando como ídolo tripero dieron sus frutos. Ya que previo al inicio del año 2000 fue convocado por Pekerman para integrar la selección Sub 20.

«Cuando empecé a tener más minutos, me empezaron a llamar de la selección junto a Romero y Cufré. Tenía a Griguol y a Pekerman a la vez, sin dudas fui un privilegiado. Me quedó la espina de no estar en la lista final que luego fue campeona mundial en Malasia, pero por suerte Chiro y Lea lo lograron«. Pero el destino le dio revancha. «Después a los años tuve la suerte de ir al Preolímpico donde estábamos los tres junto a Riquelme, Cambiasso, Milito, Aimar. Era una locura esa Selección. Y me acuerdo que le hice un gol sobre la hora a Uruguay».

Pero si de goles hablamos. Los más memorables para Messera sin dudas son los marcados en los clásicos. «El primer gol que hice en un clásico en cancha de Estudiantes fue algo muy especial. Encima fue en el arco donde estaba la gente y ver a todos gritando el gol te dan ganas de abrazarte con el que venga. Además me tocó hacerles en uno que les dimos vuelta en el Bosque, Apertura 2000. Fue un partido increíble, son cosas que uno no se olvida». Y continuó: «Otro partido que recuerdo mucho fue el 7-5 contra los jujeños. La verdad que ese partido fue ideal para mí y encima quedó en la historia del fútbol argentino por la cantidad de goles».

El tridente

Cuando se nombra a Messera, indefectiblemente el hincha de Gimnasia asocia otros dos nombres. Enría y Sava, también es el caso del actual DT de la reserva, que recuerda. «Nos entendíamos muy bien. Yo era el mediapunta y adelante estaban Enría y Sava. El Colo todo lo que agarraba lo metía, jugábamos muy bien y peleábamos campeonatos. Después a mitad de 2002 nos fuimos y no pudimos jugar la Copa Libertadores del 2003. Fue una pena, pero al menos cumplimos ese objetivo».

Lo que marcó fue un grupo repleto de ídolos que regresaron a Gimnaisa convencidos de dar la cara en un momento complicado. Claro está la promoción ante Rafaela y el cierre heroico de aquella temporada marcó un antes y un después, tanto en su carrera, como en la de sus compañeros.

«En la segunda etapa era una situación difícil pero estuvo el TOPO llamándonos a todos uno por uno para venir. Ninguno dudo en volver, sentíamos la necesidad de dar una mano a pesar de no saber como iba a terminar». Comenzó diciendo Mariano, que luego agregó: «Cuando vos sos hincha tenes un plus y éramos muchos. Tuvimos momentos complicados y eso hizo que lamentablemente se tenga que ir el Topo Sanguinetti. Después vino Madelón que entendió enseguida lo que era el Club y el sentimiento que teníamos».

Luego yendo aún más allá de lo que fue la campaña, recordó: «Además del momento futbolístico tuvimos que pasar momentos difíciles afuera y hacernos cargo de muchas cosas que le faltaban a Estancia Chica. Era lo que nos salía del corazón y lo hicimos con placer. Encima todo terminó excelente con un final de película».

Ya al meterse de lleno en lo que fue aquel inolvidable 3 a 0 del 12 de julio, sostiene sin dudar que: «No hay un momento que haya llorado tanto como en la promoción. Para nosotros era un partido importantísimo por todo lo que habíamos dejado para volver y lo que sufrimos en el transcurso. Ahora lo recordamos con una alegría inmensa». Y agregó: «La gente entendió que nosotros dabamos todo. En otro equipo a los 40´ donde ibamos 0-0 entran a la cancha y suspenden el partido. Sin dudas que nos dieron un apoyo más que fundamental en toda esa semana previa y en la cancha».

La llegada de Maradona y un reconocimiento inolvidable

Quizá el elogio, la frutilla del postre que Mariano Messera merecía como reconocimiento de su carrera era el mimo que iba a recibir por parte de Diego Armando Maradona, aquel día que la historia de Gimnasia cambió. «Diego tiene la sencillez y humildad de bajar a la par de cualquiera. Yo fui con mis hijos a un entrenamiento y los trató excelente. Fue un privilegio esa situación y obviamente conocerlo y tenerlo cerca en el Club». Comienza diciendo, para luego recordar la tarde que comenzó su relación con el actual DT del Lobo. «Todo el mundo estaba expectante a las noticias, móviles en la casa de él y en el medio de eso me llamó para hablar del plantel y el Club. Fue una sorpresa muy grande, hasta me decía Marianito y que quería verme, yo no lo podía creer. Después en el Bosque cuando le hacía gestos a la platea diciéndole que yo fui unos de los mejores sentí mucha vergüenza. Sin dudas que es un momento que me voy a guardar para siempre con mucha felicidad».

«Es difícil describir lo que sentís cuando lo ves. Tratamos de acostumbrarnos a tenerlo pero cada vez que charlas con él se te sigue poniendo la piel de gallina. Está feliz en Estancia, encontró una paz que no se si vivió en su vida». Sostiene. «Es verlo y que te saque una sonrisa, intercambiar opiniones o que te cuente una anécdota. Es para abrazarlo y llevártelo a tu casa cada vez que lo cruzas. Con él al frente del equipo Gimnaisa está ante una posibilidad histórica que debe disfrutar y aprovechar».

A la hora de describir lo que genera en los juveniles que tiene la posibilidad de verlo en el día a día o ser considerados para la primera, explica: «Los chicos de a poco fueron entendiendo la revolución que generó. Cuando llegó Diego iba en el carrito hasta la cancha en Estancia y había un grupo de inferiores mirándolo en el camino. Él se bajó a saludar y sacarse fotos». Y continúo: «Desde el día en que llegaron él, Méndez y González los chicos fueron viendo que de a poco iban a tener más minutos y la posibilidad de entrenar con el primer equipo. Eso para nosotros es muy importante».